Sistema Nacional Anticorrupción… ¿a modo?

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Interesante o ¿descabellada? la propuesta que realizó la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en la Ciudad de México a través de su presidente, Jesús Padilla Zenteno, que pide emular a nuestros hermanos peruanos, que crearon la Ley de Muerte Civil, pues llamó a instaurar en México la “Muerte Política”, que se aplicaría a los funcionarios del sistema político mexicano y que hayan sido vinculados a proceso y sentenciados.

¿Y cuál es el argumento para crear tal ley?: “Los inacabables actos de corrupción entre los funcionarios del sistema político mexicano”. Los ejemplos sobran y faltan dedos para enumerarlos.

La agrupación patronal afirma que de acuerdo con cifras de Forbes, la revista especializada en el mundo de los negocios y las finanzas publicada en Estados Unidos, la corrupción le cuesta a México 347 mil millones de pesos anuales, lo que significa el 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y de acuerdo con el índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2015, de Transparencia Internacional (IT), nuestro país ocupa el lugar 95 de 168, apenas y superamos “la media”, vergonzosamente.

Padilla Zenteno toca un tema delicado cuando asegura que grupos en el poder buscan construir “a modo” un Sistema Nacional Anticorrupción y similar operación en las entidades. Y como señala el dicho: “cuando se dice que la mula es parda es que por se tienen los pelos, de la burra, en la mano”.

¿Tiene el líder de la Coparmex los fundamentos para afirmar tan delicada situación? Recordemos que esa agrupación aglutina a más de 36 mil empresas en todo México y son responsables del 30 por ciento del PIB y de 4,8 millones de empleos formales. Tienen muy claro lo que ocurre en diversos ámbitos de la vida social y política de nuestro país.

El reclamo, ante los constantes actos de corrupción, es que tampoco existe “una ley que inhabilite de por vida a un funcionario que cometa actos de corrupción, de manera que no pueda ni postularse a cargos de elección popular para evitar que consiga tener fuero ni pasar a otro encargo en la función pública”.

Y le sobra la razón cuando enfatiza que “en la actualidad, el corrupto afronta la vergüenza temporal y hasta se ríe en público de sus captores y sus detractores porque sabe que la pena no pasará del desprestigio público que remediará, posteriormente, con el dinero obtenido de forma ilegal y un electorado “comprado” o el compadrazgo.

¿Le suena todo eso? Cuantos casos, escandalosos, otros no tantos y muchos más ocultos, de funcionarios que por malversar fondos públicos, recursos de los tres órdenes de gobierno, han sido “castigados”, “inhabilitados”, por meses o par de años, pero que después campantemente regresan, a tomar el control del poder político… tan sólo recordemos a Enrique Iván González López, conocido con el sobrenombre de “Satanás”, que fue inhabilitado para ocupar cargo público pero que aun así llegó a ocupar la silla de mando de la alcaldía del municipio del Carmen. Como él hay muchos más.

Los mexicanos, por ende los campechanos, exigen cambios sustanciales, determinantes para frenar y acabar con la corrupción, de ahí la importancia del Sistema Nacional Anticorrupción y, en las entidades, de crear las fiscalías especializadas en la materia.

En Campeche ya se tienen avances importantes, se dan pasos ágiles para cumplir con la ley en la materia. El Congreso del Estado ya eligió, de manera mayoritaria, a José Ángel Paredes Echavarría, profesional del derecho con amplia trayectoria jurídica, como el fiscal anticorrupción.

Tiene un gran compromiso y un gran reto: hacer cumplir la ley y devolver la credibilidad de las instituciones a un pueblo harto de sinvergüenzas y corruptos. Deberá ejercer con mano firme la aplicación de la justicia y castigar, como lo exige la sociedad, a quienes cometan actos de corrupción. Debe hacer valer lo dicho por el gobernador de que nadie está por encima de la ley.

¿Es José Ángel Paredes Echeverría un fiscal a modo? La gente, el común ciudadano, no tiene la certeza de ello. Conocen la trayectoria del profesional, de su don de gente, de su compromiso con la justicia que ha prodigado por muchos años en al Tribunal Superior de Justicia del Estado, cualidades que sin duda le valieron para pasar a la historia como el primer fiscal anticorrupción que tiene Campeche.

No hay duda alguna que realizará un gran trabajo, sería muy lamentable que no fuera así. Al tiempo.