Caos en crecimiento urbano

"El crecimiento de las ciudades como Campeche, Carmen y demás cabeceras, ha sido irregular, pues mientras la planeación indica una cosa, la obra pública va por otro lado".

La conclusión del INFOCAM no son nada halagüeñas. El Informe del Instituto de Información, Estadística, Geográfica y Catastral del Estado, es una apología de la autocrítica.

Durante el Foro de Consulta sobre el Proyecto de "Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano de Campeche", se concluyó en una máxima irrefutable: la planeación debe tener como fuerte componente la participación ciudadana.

Así, tanto la Secretaría de planeación que encabeza Ramón Arredondo Anguiano, como el Poder Legislativo liderado por el diputado Ramón Méndez Lanz, atienden el enérgico llamado de la Federación para legislar, planear y poner orden en nuestra demarcación.

¿Hacia dónde deben orientarse las actividades productivas, y dónde el asentamiento poblacional? Mal, muy mal nos ha ido en este renglón. Si la capital campechano ha crecido en forma caótica, Ciudad del Carmen es el vivo ejemplo de la anarquía territorial.

Ramón Méndez Lanz, en su responsabilidad legislativa, apeló al compromiso de los diputados de todos los partidos políticos "...para generar consensos y tomar las mejores decisiones...".

A su vez, Arredondo Anguiano urgió a involucrar a las asociaciones civiles, pues "...quien no escuche el reclamos de la sociedad está perdido".

Más directo en su autocrítica, la representante del INFOCAM expuso que "...al suelo hay que regresarle su principio de beneficio social. El ordenamiento territorial tiene que ser integral, y para ello la planeación debe tener como fuerte componente la participación ciudadana".

En efecto, vale preguntar: ¿Quién decide el usufructo del fundo legal? ¿Se toma en cuenta a la sociedad cuando se decide la construcción de un fraccionamiento o un parque industrial? ¿Culpa de quién es el crecimiento caótico de nuestras ciudades?

Así estamos en el Estado, y así seguiremos mientras la sociedad se mantenga al margen de las decisiones de gobierno. Por lo pronto, vale la frase "nunca es tarde para empezar".

Se podrá señalar con índice de fuego a las autoridades, pero también la omisión y desinterés social tienen su parte de responsabilidad. Las conclusiones de este foro deberán estar a la altura de las exigencias sociales, con estricta armonía con la naturaleza.

Es un tema de interés público. De una vez por todas, ojalá nuestras instituciones y sociedad civil agarremos al toro por los cuernos. Vaya pues, que demasiado tiempo se ha perdido ya.