Traiciones y expulsiones debilitan a “Corazón Valiente”

A cuatro meses del movimiento de huelga que trabajadores del Sindicato de “Corazón Valiente” para mejorar las condiciones laborales de poco más de un millar de empleados, la situación laboral de éstos continúa de la misma manera, o peor que antes y con una dirigencia arrinconada por las traiciones y advertencias del alcalde y su jurídico que han mermado significativamente la otrora fuerza sindical.

Manuel Bonilla Carrillo acusa la traición de José del Carmen Urueta Moha, el dirigente del Sindicato de los Tres Poderes, lo responsabiliza de tratar de entregarle su cabeza en bandeja de plata al alcalde Eliseo Fernández Montúfar para dejar al frente al “Waka Waka”, Fidencio Ramírez Santos y tener así bajo el control total a la base trabajadora que no verán llegar el incremento del 12% que solicitaban y que motivó el estallido de la huelga.

Hoy el ayuntamiento labora con normalidad, pero la base trabajadora no está del todo contenta, pues se sienten desprotegidos, a merced de las decisiones del patrón, en este caso el alcalde, con su aún líder, debilitado y con el acecho de un aspirante a dirigirlos que ha demostrado que no es leal y saben que quien traiciona una vez, traiciona dos veces.

A su vez, el polémico Bonilla Carrillo agudiza sus estrategias para, primero resolver la, a todas luces, malintencionada y vengativa inhabilitación laboral que le aplicó el alcalde, y luego tratar de revolverse en sus cenizas e ir por la dirigencia sindical de los Tres Poderes y así dar dos golpes importantes, uno de ellos desquitarse de Urueta Moha.


Y sin duda, comete el ¿líder? un gran error al expulsar a 30 integrantes de su cada vez más endeble sindicato, con el argumento de que no apoyaron el movimiento de huelga y los acusó de traidores. Cosas vemos. A esta telenovela aún le quedan muchos capítulos por delante. Esperemos el final.