Civilizaciones europeas y mesoamericanas

Es verdad que la conquista fue cruel, dura y sangrienta. Pero ni así pudieron acabar con los pueblos mesoamericanos porque, a diferencia de lo qué pasó con las culturas del norte, aquí a la par que la conquista, también hubo mestizaje.

Otro problema es que además de la violencia institucional en contra de los pueblos indígenas, también se suma que aún hay quienes renieguen de sus orígenes y creen que por estudiar, tener un puesto o integrarse a la sociedad, dejan de serlo; en realidad, debemos estar orgullosos de pertenecer y ser herederos de pueblos que ya eran civilizados, cuando en Europa aún estaban en el oscurantismo.

A la llegada de los conquistadores, los Mayas no estaban en decadencia, aunque las enfermedades traídas por los europeos los diezmaron, especialmente la viruela.

Los murales de San Bartolo en Guatemala y en Bonampak en Chiapas, demuestran que Mayas, Incas, etc., no eran rudimentarios en sus artes de guerra. Esa historia de que los conquistadores nos trajeron la civilización ya es obsoleta.

Con la epigrafía se han podido leer las estelas, escalinatas y muchas otras inscripciones que muestran la organización social de los pueblos mesoamericanos. Mientras en Europa vivían en el oscurantismo producido por el cristianismo, en América los pueblos florecían en arte, ciencia, medicina y no menos en artes de guerra.

Grandes científicos, sabían que los eclipses y catástrofes naturales no eran producto de un castigo divino, sino de fenómenos naturales cíclicos, como la temporada de lluvias y huracanes. Mientras los edificios en Europa a inicios de nuestra era eran rudimentarios y no conocían la mampostería, en América ya se habían levantado edificios altos para demostrar el poderío y grandeza del gran señor que mandaba en esa región.

Por eso cuando llegaron los españoles, pensaron que estos pueblos eran producto del demonio y de ahí el cruel y sangriento Auto de Fe en Maní por Fray Diego de Landa.