El éxito del pobre que los poderosos quisieran minimizar, pero no pueden

El evento en el Sureste es un éxito rotundo más en los festejos del 45 Aniversario del Movimiento Antorchista Nacional a pesar de que el evento central no se haya realizado en la fecha programada, pero eso no quiere decir que el Sureste no festejara ni que los antorchistas de carne y hueso de Campeche, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo y Chiapas no convirtieran la fiesta en lo importante: una oportunidad de ratificar su militancia y su decisión imperturbable de hacer realidad el Proyecto Antorchista de Nación, y eso, fue un éxito rotundo, sí, un triunfo que nos llena de orgullo y de ganas de seguir adelante a pesar del proyectil, la burla, el peligro inminente y la represión del poderoso.

Las advertencias de las “órdenes superiores”, el peligro de que hubiera “consecuencias”, nos obligó, no sin reticencias que no necesitan ser explicadas, a decidir suspender el evento central, la concentración programada de 60 mil almas antorchistas en el estadio Víctor Manuel Reyna, para evitar que algún compañero fuera a sentir en alguna parte de su inerme humanidad la circunstancial realización de la miserable amenaza. Como cuando un ciudadano decide entregar sus bienes “voluntariamente” a quien se los pide encañonándole con un arma y amenazándole con usarla en su contra, si se niega.

No obstante, la artera prohibición y la amenaza vinieron solamente tres días antes, cuando TODO lo demás ya se había realizado: difusión de cientos de miles de volantes, miles de pintas en muros realizadas por los mismos colonos, campesinos, y estudiantes, espectaculares, miles de spots de radio, clips de video en TV, ruedas de prensa, entrevistas, cualquier cantidad de boletines, comunicados, artículos de opinión, cuando ya habíamos planeado y teníamos listo y ordenado escrupulosamente la logística del evento, las sillas, banderas, aparato de sonido, lonas, ensayos del programa cultural con cientos de artistas emergidos del seno del pueblo trabajador, etc. Todo ya estaba hecho y listo.

Pero sobre todo, ya se habían recorrido miles de kilómetros e invertido miles de horas/hombre en asambleas en colonias, ejidos, comunidades indígenas, rancherías, escuelas, fábricas, grupos deportivos y culturales, en donde miles de antorchistas preparaban su fiesta, como los de casa, como los festejados, establecido escrupulosamente el transporte, los lugares de concentración, y hasta los tamales y el café para entibiar la madrugada, con el ánimo al 100, sin ningún tipo de duda, a pesar de los ataques y las calumnias por parte de los esbirros del poder, que solamente soñó y quiso hacer creer a los ingenuos que Antorcha se estaba cayendo a pedazos, que la desbandada se estaba dando también entre los antorchistas y que no íbamos a ser capaces de juntar a nuestra gente… pobres.

Para algo debe servir la estructura de inteligencia del Gobierno, que ya existía y que la 4ª T solamente retoma, que sigue teniendo ojos y orejas en todas partes, y sin duda se dieron perfecta cuenta de que los antorchistas del Sureste no íbamos a juntar a 60 mil ese día, sino a muchos más. Por eso lo prohibieron, no fueron capaces de sufrir la derrota (en su perversa malevolencia, nuestro triunfo es su derrota) de ver a los antorchistas abarrotando el estadio Zoque hasta derramarlo, aplaudiendo el mensaje del Maestro Aquiles Córdova Morán.

Por eso digo que fue un éxito, aunque nos prohibieron la concentración, no pueden prohibirnos ser antorchistas y los antorchistas somos un solo hombre, somos “Unión, Fraternidad y Lucha”. Eso lo presumimos las garbosas y los gallardos antorchistas, para envidia y coraje de los amigos de la ignorancia y la obscuridad, para rabia de los beneficiarios de la pobreza, y de la desunión y sumisión del pobre. Ahora mismo no han de poder dormir tranquilos, el pavor que les provoca la organización del pueblo les ha de causar insomnio… pese a que nos prohibieron realizar el evento.

Pero ni siquiera este “gusto” les daremos. La criminal amenaza es solamente la parte grotesca del asunto, pero no pueden ni deben prohibirnos hacer un evento, al hacerlo están violando las garantías individuales y las sociales, están manoseando nuestra Constitución y están atentando contra los derechos no solamente de los antorchistas, sino de todos los mexicanos y eso no lo debemos permitir. Y no lo vamos a permitir.

Por eso es tarea necesaria y obligada, que realizaremos con el mismo entusiasmo con el que preparamos nuestro evento, exigir respeto al Gobierno Federal, y lograr que nuestras instituciones, dejen de ser vejadas y prostituidas por los políticos encumbrados a la sazón. Ya solicitamos y habremos de lograr, a como dé lugar, que se nos entreguen garantías para realizar ese evento, en fecha, lugar y circunstancias que nos indique, pero se va a hacer. ¿Qué pretexto podrá poner la Secretaría de Gobernación? ¿va a poder negarse a darnos esas garantías? No lo permitiremos, pues sus titulares podrán estar dispuestos a hacer ese ridículo para mostrar obediencia al poderoso y soberbio Presidente, pero los antorchistas no, nosotros tenemos muy rígida la espina dorsal y muy en alto la dignidad, no consideramos la opción de inclinarnos ante el soberbio, ni permitiremos que nuestras instituciones sean así sobajadas… menudo lío en el que se metieron, resuelven o demuestran su entreguismo.

Ni hablar, tendrán que resolver o tendrán que profundizar la represión y las cárceles no les van a alcanzar. Es mejor que nos permitan hacer, con todas las garantías necesarias, nuestro evento del 45 Aniversario de Antorcha en el Sureste, el cual será un acto legal, pacífico y con fines legítimos de ciudadanos mexicanos.

Saludo con alegría el cuarto evento, que corresponde a los estados del Noroeste, y que se realizará el próximo 20 de octubre ante 20 mil antorchistas de los estados de Sinaloa, Sonora, Baja California Sur y Baja California. La sede será Tijuana, en las instalaciones del Audiorama del Museo Interactivo El Trompo. Esperamos que las acciones de represión no alcancen nuestro evento en el Noroeste ni ninguno de los otros que faltan. Por el bien de todos, espero que así suceda.

*Javier Martínez Jaramillo, Vocero estatal del Movimiento Antorchista de Campeche