Acúsenlo con su abuelita... A "enchufar" el cerebro

Antes de hablar, un político debe primero enchufar la lengua con el cerebro, decía a manera de respuesta a las estúpideces de los políticos, el desaparecido diputado federal perredista, activista social y defensor de los derechos humanos y laborales de homosexuales, lesbianas y prostitutas de la vía pública, bares y cantinas de la ciudad, Emanuel de Atocha Chablé Gutiérrez.

El también ex panista y cantinero, siempre pidió al ex gobernador Jorge Salomón Azar García, "enchufar la lengua con el cerebro", y tenía razón pues saqueó Campeche y endeudó a la administración de otro no menos corrupto, José Antonio González Curi.

Sacamos a colación esa frase de Manuel Chablé, ante los disparates, ocurrencias, jaladas, locuras y cualquier cosa que llegue a su desconectada lengua con el cerebro del presidente López.

Y es que los acontecimientos de la tarde del 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa, por la presunta captura de Ovidio Guzmán López, hijo del Chapo Guzmán, echó por tierra las floridas frases del Peje sobre cómo enfrentar al crimen organizado y quedó claro que ni con “fuchi” o “guácala” o acusándolos con su mamá y su abuelita, tampoco con abrazos y no balazos, los delincuentes depondrán las armas.

Lo lamentable es que una vez más quedó claro que en México gobierna el crimen organizado y no es un problema de los "otros" o los que ya se fueron sino es un problema de López y su gabinete de seguridad.

Y tiene razón cuando culpa a Calderón de una guerra sin cuartel contra un poder de facto que están infiltrados en las altas estructuras del poder y que tampoco se atreve a decirlo, a las mal llamadas fuerzas armadas, Sedena y Marina, las tiene cooptadas, aunque diga o se vea lo contrario.

Si Ovidio tiene poder superior a las fuerzas armadas, si Ovidio era un objetivo por qué se armó un operativo al viejo estilo de los gobiernos del pasado, que o llegaban tarde porque antes alguien les dio el pitazo, o llegaban y el Chapo ya no estaba, o si el Chapo se salió por un túnel. Son esas mismas estrategias del pasado que están presentes y que no sirven para pacificar al país.

Si el operativo de detención era la última parte de una investigación de inteligencia, qué pasó entonces? Por qué ya cuando estaban a la puerta de la casa de Ovidio, se dieron cuenta que no había una orden de cateo emitida por un juez? Por qué Alfonso Durazo, dijo que se trataba de un rondín de vigilancia y no un operativo?, por qué horas después dicen que si había un operativo pero se actúa demasiado rápido? Lo único que entendemos es que al Peje, como decía el extinto Manuel Chablé, le falta "enchufar la lengua con el cerebro".