¿Encontronazo…. o candidatura de unidad? Medina Farfán vs. Cuevas Kantún

Breve son las horas para que se defina, entre muchas otras cosas, el futuro político que deberá enfrentar el Partido Revolucionario Institucional en Campeche con miras al proceso electoral del 2021, toda vez que este sábado tendrá su primera prueba de fuego cuando acudan al registro los que aspiran a dirigirlo: Ricardo Medina Farfán y Sonia Cuevas kantún, producto de una convocatoria abierta que da participación, poder de elegir, a todos los militantes priístas.

Un proceso que se dice es el idóneo para elegir a los mejores líderes, a los cuadros más distinguidos para dirigir al PRI, y sin duda Medina Farfán y Cuevas kantún han demostrado serlo. Tienen, cada quien en su manera muy personal y en su esfera de influencia, consistencia en sus actos, poseen de ética, respeto e integridad.

Sin duda será una difícil decisión para los priístas. Medina Farfán es de los políticos de primer nivel que ha demostrado trabajo arduo, que ha llenado todas las expectativas desde los diversos cargos de gobierno que ha ocupado, el último como secretario de Educación que le permitió recorrer todos los rincones del Estado y donde granjeó la aceptación de los ciudadanos.

Su contraparte, Cuevas Kantún no necesita carta de presentación. Es una mujer fuerte, luchadora y ampliamente conocida en todas las esferas políticas; ha estado incluida en sin fin de procesos, fue diputada local, alcaldesa de Calkiní, dirigente de la CNC y de muchos cargos más, pero su carta fuerte lo es la cercanía que tiene con la gente, su entender y comprender de las necesidades de los pobladores del medio rural, de brindarles la mano amiga, de escucharlos y de abanderar sus causas.

Ambos tienen credibilidad, unas de las principales cualidades que debe poseer todo líder, porque indudable es que hoy día los que están dedicados a la política padecen de un acentuado descrédito y solo a través de sus acciones pueden ganarse la confianza y la preferencia de los ciudadanos y en consecuencia encabezar sus demandas.

Pero es el compromiso social el que otorga la facultad de atender las necesidades de los sectores más deprimidos y pobres de la población, y Medina Farfán y Cuevas Kantún lo han practicado desde sus trincheras, ellos han estado en cercanía con el pueblo, y esa es la gente que necesita con urgencia, como líderes, el PRI, no los de escritorio, esos que lo llevaron a la debacle y que perdieron la confianza de los ciudadanos.

¿Pero es el proceso de selección, el método, lo mejor para ese instituto político en Campeche? No hay lugar a dudas de la intención del PRI de mantener el poder en esta entidad, pero las cosas se complican cuando al interior de sus filas se habla de resentimientos, de descontentos, de recelos, y muchas cosas más que son aprovechados por sus enemigos para echar más lumbre al fuego y debilitarlos.

De ahí la relevancia del proceso de inscripción que este sábado se llevará a cabo en el auditorio “Héctor Pérez Martínez” del CDE del PRI en Campeche.

A pesar de cómo se han dado las cosas, de la queja por parte de Cuevas Kantún de que no hay piso parejo para competir en igualdad de condiciones, aún está a tiempo el PRI de lograr una candidatura de unidad y evitar más lesiones en su interior.

Una competencia entre Medina Farfán y Cuevas Kantún sería tremendamente desgastante, en cualquier aspecto que se le quiera ver y el PRI no está en condiciones para enfrentar ese proceso, del que sin dudas, resultarían más rupturas difíciles de conciliar.

Sonia Cuevas Kantún está en su legítimo derecho de competir por la dirigencia estatal del PRI, como también lo está Ricardo Medina Farfán.

¿Pero tendrá Cuevas Kantún la cualidad y la capacidad de autocrítica para reconocer y aceptar sus propias palabras de que los intereses del PRI se anteponen a cualquier interés personal y ceder en sus intenciones de competir por la anhelada dirigencia estatal de su partido?

No sería un camino equivocado, no sería un error, el retroceder en estos momentos políticos y replantear una estrategia, una en la que contemple un trabajo conjunto con Medina Farfán como líder priísta en Campeche.

Por el contrario, sería una decisión, sí difícil, pero digna de aplaudir, porque privilegiaría a su partido, el que hoy necesita de todos sus militantes para replantear su presente y su futuro.

Cuevas Kantún, de tomar esa decisión, no tendría que disculparse con sus seguidores, con los cientos que le han manifestado su apoyo y que le han dicho que es el momento para resurgir; y sí estaría en posición, por su calidad, su ética, respeto e integridad de convocar a una gran unión priísta que tanto falta les hace.

Ella decide, y en breves horas, este sábado, sabremos de qué calidad política está hecha Sonia Cuevas Kantún.