Deporte Antorchista, para lograr una mejor Nación

En la primera semana de febrero se realizará la 20ª Espartaqueada Deportiva Antorchista 2020 en la cuna de Antorcha Campesina, La Atenas de la Mixteca, Tecomatlán, Puebla. Ya son 40 años de Espartaqueadas y cada vez crece en participantes, calidad, y trascendencia.

Los Antorchistas hemos insistido en afirmar que la práctica del deporte es fundamental para la formación de las personas y, por ello, para lograr nuestras metas de transformación social, hemos presentado los argumentos que sustentan tal afirmación, que se refieren a la salud física, mental y social de quienes lo practican y de quienes lo disfrutan. Pero hemos establecido algunas condicionantes para que esto realmente suceda, de manera que se sepa con puntualidad qué se debe hacer y qué no en nuestra actividad deportiva cotidiana y en la realización de nuestras justas deportivas, con lo que podemos decir que hemos logrado perfilar el concepto particular de lo que voy a atreverme a llamar El Deporte Antorchista.

¿No basta con el mero deporte, liso y llano, sin condicionantes?, alguien pudiera pensar que sí, que basta y sobra con lo que se maneja universalmente en cada disciplina, aspectos tales como normas de ejecución, reglamentos, acuerdos respecto a dimensiones de los campos, tipos de materiales, pesos y medidas de los aparatos, categorías, ramas, tiempos, la teoría deportiva respecto a entrenamientos, rutinas, técnicas, etc., fruto del acuerdo entre los hombres, que deben ser respetadas por todo mundo, todos los tiempos, en cualquier lugar, y sus respectivas instituciones, adecuadas a cada circunstancia. Pues tales cosas son indispensables, son la principal condición, y tal vez sí pudiera bastar, pero el mero deporte así de puro no existe en ninguna parte del planeta en los tiempos actuales o está muy reducido, escondido o más bien preso de circunstancias sociales que lo han desvirtuado hasta convertirlo de instrumento forjador a exactamente todo lo contrario.

El deporte de casi todos los países, y en particular el deporte mexicano también, ha dejado de ser ese deporte liso y llano como actividad formadora de hombres sanos física, espiritual y socialmente, para convertirse en una actividad elitista y corrompida, en una mercancía y un negocio productivo, y en un mecanismo para el adormecimiento y la manipulación de la conciencia social, en manos de personas muy poco interesadas en la salud del pueblo.

El deporte como actividad cotidiana se ha convertido en un privilegio al que tienen acceso solamente las clases acomodadas, ha dejado de ser actividad social para convertirse en actividad económica, en la que solo se realiza aquello que habrá de generar la correspondiente ganancia, al modo en que se consuma una mercancía: si no se paga, no pasa de una mano a otra. El deporte profesional tiene dueños, quienes obtienen jugosas ganancias y por eso les pagan salarios millonarios a sus estrellas deportivas, a las cuales convierten en héroes a través de los medios de comunicación, y las empresas patrocinadoras, que venden bebidas alcohólicas o carbonatadas, frituras, ropa deportiva, y, por supuesto, los derechos de emisión en Tv o radio o internet de los eventos deportivos, con sus correspondientes comerciales. Un mundo de consumismo que rodea y domina el “Deporte” profesional y oficial. Ejemplos de cómo afecta el carácter mercantil del mundo del deporte serían el escándalo de los dobles salarios a los jugadores del club de fútbol de Veracruz, o las 120 mil toneladas de aguacate mexicano (85% de Michoacán) que se exportó a los EE UU ¡nada más para la fecha del Superbowl!, cuyo manejo representa jugosas ganancias y provoca altercados “comerciales” entre las dos naciones. O, por ejemplo, ¿sabe usted cuánto cuesta producir unos tenis de marca que se venden en 3 mil pesos en las tiendas deportivas?, los verdaderoscostes de fabricación (materias primas, gastos de producción y salarios) representan una ínfima parte de su precio al público y sólo lo conocen (y lo ocultan) quienes participan de la fabricación; solamente se conoce el precio de salida de la fábrica antes de entrar a toda la cadena mercantil, y no pasa de los $450. Lo demás, aparte de las ganancias del fabricante, son lo que se queda en mercadotecnia (que incluye el salario que realiza fulanita estrella deportiva o mediática por hacer comerciales), transporte, impuestos, exportación, comercio al menudeo, etc. Los zapatos deportivos se han convertido en un artículo no sólo de utilidad para quienes practican regularmente alguna actividad física, sino en un objeto de moda apreciado y deseado por jóvenes y adultos, al grado que en algunas calles de la unión americana se han cometido asesinatos contra personas solamente para robarle los tenis que traía puestos.

Esto es precisamente lo que ha mancillado y castrado el deporte hasta convertirlo en lo contrario de lo que debe ser.

Y es eso lo que perfila y explica, también, las características que los antorchistas buscamos para el deporte que queremos para el pueblo, para nuestra gente y, con el tiempo, para todos los mexicanos:

1.- Deporte masivo, accesible a todos los sectores, como parte de una concepción del mismo como un asunto de salud pública. Por ello es una obligación del gobierno (la cual NO cumple), de lograr y ofrecer a las masas populares instalaciones adecuadas y suficientes, entrenadores capacitados y condiciones materiales para la práctica masiva, cotidiana y sistemática del deporte de calidad. Nunca van a dejar de aparecer, de destacarse los mejores de entre todos, eso es inevitable y eso es parte de lo que lo caracteriza como motor para impulsar la formación de los jóvenes y el deseo de superación que se debe traducir en acciones prácticas y voluntarias para lograr ser mejores en realidad; con el tiempo, los grandes deportistas de calidad se darán cada vez más. Eso convierte a los hombres de soñadores en emprendedores, y no en frustrados como sucede hoy con el deporte profesional y el de alto rendimiento en contraste con nuestras masas espectadoras y consumidoras, sumidas en la pobreza, la ignorancia y el abandono.

2.- Deporte libre de todo interés material, sin patrocinadores, sin contratos ni negocios en lo obscurito, sin premios en monetario ni nada por el estilo, a realizarse solamente por el amor al deporte, por el espíritu de competencia fraterna y por las ganas de demostrar las capacidades y la disposición para ser mejores y para gozar los beneficios que la preparación y el entrenamiento, en búsqueda de los laureles, trae automáticamente en la salud física mental y social del deportista, de los que lo rodean y de los que lo disfrutan.

Esto y más es lo que va logrando cada vez mejor nuestra Espartaqueada Deportiva. Soy testigo de algunos casos de deportistas profesionales que comenzaron despreciando nuestro evento o condicionando su acercamiento al correspondiente y justificado salario, pero que hoy, siendo de cualquier modo, como lo son en el fondo, amantes del deporte, es eso lo que vuelve a asomar irreductible y a dominar en su ánimo y voluntad por encima del interés monetario, desean y buscan participar en la Espartaqueada sin pedir nada a cambio. Y esto será cada vez más, como prueba irrefutable de que el deporte como lo propone y practica Antorcha, el Deporte Antorchista es, entre otros, uno de los verdaderos medios de escape hacia la libertad y una tarea inaplazable para aquellos que realmente quieran a su país y deseen un futuro mejor para todos los mexicanos.

Falta mucho por hacer, pero estamos en el camino y lo logrado ya está rindiendo frutos hermosos y saludables que prometen multiplicarse.

* Javier Martínez Jaramillo, vocero estatal del Movimiento Antorchista de Campeche